Volver a la página principal
San Francisco Javier

El castillo de Javier cobijó gran parte del secreto de la infancia y juventud de San Francisco Javier.

Todos los años, desafiando a las inclemencias del tiempo si es necesario, se acercan en peregrinación miles de personas venidas de todas partes de la Comunidad Foral de Navarra, son las llamadas "Javieradas".

Por sus puertas pasan cada año seiscientos mil visitantes. Todos los que vienen lo hacen con una mezcla de curiosidad y devoción para venerar la cuna de uno de los mayores hombres y santos de la Historia.
Pío XII nombró a San Francisco Javier Patrono del Turismo español. Ya lo era de Navarra, fiesta patronal de la comunidad celebrada el día 3 de diciembre. Es también Patrono Universal de las Misiones.
Del Castillo a Venecia
Las misiones
Muerte frente a las costas de China
De Japón, su intención fue marchar a la China, pero en el camino cayó enfermo, tuvo que ser desembarcado en una playa de la isla Sanchón y allí murió al amparo de algunos compañeros el 3 de diciembre de 1552.

Se cuenta que el Cristo de la capilla del Castillo de Javier sudó sangre el día de la muerte de Francisco Javier.

Uno de los tripulantes del navío aconsejó que se llenase de barro el féretro para poder trasladar más tarde los restos. Diez semanas después, se procedió a abrir la tumba. Al quitar el barro del rostro, los presentes descubrieron que se conservaba perfectamente fresco y que no había perdido el color; también el resto del cuerpo estaba incorrupto y sólo olía a barro. Aquel mismo año fue trasladado a Goa, donde los médicos comprobaron que se hallaba incorrupto. Ahí reposa todavía, en la iglesia del Buen Jesús.

Francisco Javier fue canonizado en 1622. En 1904 fue nombrado Patrono de la Misiones.